Abuelo Paco
Abuelo hizo esta casa
con enorme sacrificio.
Organizó la faena,
hizo planos, puso bríos.
Albañiles y plomeros
con el riesgo del oficio
levantaron las paredes
ladrillito a ladrillito.
y aunque todos la vivimos
con la suerte que conlleva
cuidarla en el sacrificio,
para mover un alpiste
hay que pedirle permiso;
si abuelo no está de acuerdo
nadie cambia el edificio:
ni el plomero, su sobrino;
de su hijo, ni pensarlo;
de su nieto, ni decirlo.
Si abuelo no está de acuerdo
nadie cambia el edificio.
Por eso es que el familión
viene poquito a poquito
aprovechando las grietas
de las paredes y el piso,
y con la restauración
va cediendo el desatino.
Ten paciencia con abuelo;
recuerda bien cuanto hizo;
gasta un poco de tu tiempo
complaciendo su egoísmo.
No olvide que abuelo tiene
un revólver y un cuchillo;
y mientras no se lo quiten
abuelo ofrece peligro.
Aunque sepas que no
dile que sí;
si lo contradices,
peor para ti.
