Mis amigos
Mis amigos se van al restauran
al más caro, lujoso y más azul;
brindan con vino, a veces con champan;
disfrutan la vajilla na media luz.
Piden el plato de mayor salud:
langostas, camarones o bistec;
comentan del amor y la virtud
festejando la suerte de comer.
Yo no los acompaño porque sé
que mi familia allí se aburrirá:
nosotos detestamos el mantel,
los cubiertode de plata y el champan.
Bien lejos del tranquilo restaurant,
en el bullicio cálido y feroz,
pasando el puente, el tiempo se nos va
del Almendares río con su olor.
Trenita veces, doscientas, qué se yo,
de punta a punta el puente sin parar
nuestro disfrute al ritmo del amor
comiendo caramelos nadamás.
De chocolate, menta, y al mascar
las breves confituras con pasión,
bien lejos del tranquilo restaurant
logramos realizar la digestión.
Y en cada caramelo una razón
para cruzar el puente una vez más
bien lejos del tranquilo restaurant
sin cubiertos de plata ni champagne.
